17 de febrero de 2011
Luces de invierno.
1 de julio de 2010
Alas
14 de mayo de 2010
Jodiendas
4 de agosto de 2009
El comienzo... ~Alejandro~
- Bien, pero... ¿Desde cuándo le interesa tanto mi estado de ánimo? – Le respondió clara y sencillamente con el fin de conseguir que el joven notara el retintín de sus palabras.
Tras varios minutos de reflexión, Carlos se dio cuenta de la estupidez que había cometido al no darse cuenta de muchos de los errores que hizo a lo largo de aquellas dos semanas. A pesar de que esas dos semanas habían sido el renacer para él, tras mucho tiempo de angustia y penurias, aquella persona fue la encargada de conseguir que fuera de nuevo, el ser humano que estuvo retenido entre esas cuatro paredes durante mucho tiempo.
Al darse cuenta de las muchas veces que había metido la pata decidieron quedar para ver una película junto con una amiga de confianza. Durante los 82 minutos que duraba la película, el ambiente estaba tenso, seco, y la amiga parecía que se había esfumado. La película creó un entorno en el que él se había dado cuenta de lo agusto que se encontraba al lado de la hermosa chica que se encontraba rodeada entre sus brazos y a la que acariciaba el pelo.
-¡Conchita! ¡Conchita!- gritaba sin cesar la joven mientras que él, la apretaba cada vez más fuerte con ganas de acercar sus labios a los de la chica.
Al terminar la película, un vacío increíble se había formado en la habitación, hasta el suspiro de la amiga se oía, dando por sentado que sobraba en aquel incómodo momento.
Horas después, el joven llegó a su casa, y lo primero que hizo fue llegar el ordenador para ver si ella se encontraba en el chat, pero no, no estaba. Tras horas pensando y dándole vueltas decidió que ese podría ser el comienzo de algo realmente bonito…
Alejandro
23 de junio de 2009
Decisiones, decisiones.
- Pues jodida, ¿por qué coño se cree usted que pago a un loquero? ¿porque le veo necesitado? No me joda...
- Bueno, tranquilícese, tiene razón, mi pregunta carece de sentido. Vayamos al problema que está teniendo últimamente, ¿ha hecho el ejercicio que le propuse en la sesión anterior?
- Sí, pero me sigue pareciendo una gilipollez.
- Eso lo tendré que decidir yo, recuerde, el loquero, ¿no cree?
- Toda esa palabrería está muy bien, pero yo sigo con mis paranoias mentales. ¡Un día me va a dar por suicidarme, ya verá...!
- Usted es lo suficientemente fuerte como para querer seguir adelante, y lo sabe. Tenemos que ir concretando en pequeñas parcelas de su vida, para lograr esa estabilidad que ansía. Empecemos por la familia. Cuénteme.
- Joder, ya verá las risas que se echa, ya... Estoy enfrentada con todos los miembros de mi familia excepto con mi sobrina, que me aguanta porque no le queda más remedio, mi padre me odia, mi madre se lo consiente y mi tía prohíbe a mi sobrina verme...¿cómo se le queda el cuerpo?
- Terreno pantanoso, sin ninguna duda. Vayamos al tema laboral... ¿qué planes están por su mente?
- Planes dice el tío...¡jajaja! Tengo 16 años, he dejado de estudiar cuando mi meta siempre ha sido ser azafata de vuelo, no consigo trabajo porque no me gusta enseñar las tetas gratuitamente y mi madre me amenaza cada día con que me va a echar de casa si no ayudo económicamente. Ala, ahí tiene.
- Bastante gráfico, la verdad. ¿Tiene tiempo para el amor?
- No, si por tiempo que no sea... desde que un tío me jodió viva, había decidido pasar de ellos hasta que me jubilara, pero claro, ahora está uno rondándome que me tiene muy confusa.
- ¿Y usted quiere algo con ese chico?
- Joder, claro, está como un queso el tío... Pero hay un problema con nombre y apellidos.
- Dígame.
- Antonia López Gómez.
- ¿Su madre?
- Sí, más quisiera yo. Su novia.
- Así que este chico está intentando entablar una relación contigo aun teniendo novia. Curioso, muy curioso...
- ¿Curioso? Eso en mi pueblo se dice putada, Doctor.
- Sí, ese podría ser un calificativo más adecuado a la situación. Bien señorita, creo que usted debe ir solucionando poco a poco todos estos conflictos. Puede comenzar por retomar sus estudios,
o buscar algún trabajo decente para así contentar a su madre y empezar una nueva relación desde el comienzo. Así, su familia volverá a tener un hueco en su vida; además, podrá adquirir
experiencia laboral que le va a venir estupendamente para su futuro. En el tema amoroso, sólo le doy un consejo, siga lo que le dictamine su corazón.
- No me joda, hace tiempo que ya no tengo corazón.
- Pues comienze por buscarlo, porque la vida le será mucho más
facil con él.
María salió de la consulta y se dirigió hacia su casa. Al cruzar la puerta, encontró una caja de bombones, esa caja que conocía tan bien y que él le llevaba mandando casi dos meses diariamente. La cogió y se fue a su habitación. Abrió un cajón de la mesita y la guardó junto con el resto de cajas que había allí acumuladas. Se echó en la cama y se puso a llorar.
- ¿Por qué... por qué coño me haces esto, joder?
5 de junio de 2009
Mi vida no está aquí, está a 375 km.
Cuando logramos encontrarnos, mi corazón no logra tener un lugar en mi interior, mis manos exigen tu contacto inmediato, y mi boca te busca incesantemente sin encontrarte.
Aquel día que tan bien recordamos los dos, me desperté con una sensación de no haber dormido un minuto entero durante la noche. Al mirar el reloj y ver que eran las 3 de la mañana descubrí que estaba en lo cierto. Pasaron las horas, y no podía dejar de pensar en ti, por eso tome una decisión: 375 kilómetros no son tantos.
24 de abril de 2009
Más gente para echar de menos
Sueño. Agobio. Cansancio. Dolor. Angustia. Llegada. Picnic. Paseos. Aburrimiento. Locura.